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Historia

Una breve historia que demuestra que formentera estuvo habitada ya hacia el año 1800 A.C., sus pobladores nos dejaron en legado los monumentos megalíticos de Ca Na Costa (el más importante) así como restos de poblados megalíticos en Es Cap de Berberia. Desgraciadamente, poco ha durado al paso del tiempo, y algunos habitantes de la isla, usaron las piedras a modo de construir sus propias casas o muros. Se han encontrado asi mismo diversos objetos cerámicos en diversa zonas de la isla.

Los griegos dejaron su huella en el lenguaje, se debe a ellos el nobre de pitiusas (que vienen del nombre de “pinosas” y ophiusa.

Los romanos en cambio, sí que dejaron su huella estampada en la isla, y es el Castellum Romà de Can Blai, su mayor legado, como fortaleza defensiva, aunque como ha ocurrido en otros lugares, poco queda ya del castillo, más que las bases de sus muros. A los romanos, probablemente le debemos el nombre de la isla, Formentera puede venir de Frumentaria (la isla del trigo, que ellos sembraban en la actual Formentera), aunque no faltan teorías al respecto, ya que Formentera podría venir de Promontorio (por los dos promontorios, La Mola y Es Cap).

No es hasta el año 1235 cuando Guillem de Montrgrí, conquistó Formentera, y desde ahí empieza un inicio de repoblación de la isla. Después de la reconquista cristiana, Formentera quedó deshabitada otra vez por las incursiones “moras” desde finales del siglo XIV hasta finales del XVII. La presión de los piratas era tan fuerte, que Felipe II ordenó el 1570 la evacuación de Baleares. Se cierne entonces una época de piratas y saqueos, que aprovechaban la isla como refugio de temporales y lugar de abastecimiento. No son pocas has historias de piratas que circulan por la isla… siendo los hermanos Barbaroja los más famosos.

En el año 1965 Marc Ferrer recibe del rey la concesión de una parte de la isla, y luego será su yerno quien reciba otra. Se pueden considerar los padres de la población de Formentera, siendo estos y sus descendencias, los que repoblaron Formentera hasta lo que conocemos en la actualidad.

La economía de la isla era básicamente de subsistencia, se vivía de la agricultura, ganadería, pesca y de la explotación de las salinas, cuya sal se “exportaba” hacia la península.

Hubo un momento en que la emigración fue bastante importante, y no fueron pocos los formenterenses que buscaron su futuro en Sudamérica; en países como Argentina, hay una gran comunidad balear. Fue esta emigración, sobretodo de hombre, la que propició el nombre de Illa de ses dones, (isla de las mujeres).

Ya en el último siglo, la historia de Formentera, se ve golpeada por la guerra civil y la posguerra. Un vestigio de esa etapa negra de la isla es el campo de concentración (Es Campament) que se encuentra en La Savina, (en frende el cruce hácia Es Pujols).

Es a partir de los alos 60, cuando llegan a Formentera los primeros visitantes y a partir de los 80 cuando empieza su rápido crecimiento económico gracias a la llegada de turistas, hoy en día, la principal fuente de ingresos de sus habitantes.

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